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Tecnología digital: ¿amiga o enemiga de la salud mental?

Está claro que la tecnología digital, especialmente en forma de redes sociales, llegó para quedarse. Facebook, Instagram, Twitter: todas estas son palabras familiares a estas alturas. La tecnología digital también ha involucrado a la salud; Los registros de salud electrónicos, las aplicaciones de salud y los sitios web han aumentado la capacidad de recopilar e intercambiar información y, quizás, incluso más relevante, el tratamiento real.

Para algunos, el uso de la tecnología digital en el tratamiento de la salud del comportamiento crea una tensión que es difícil de resolver. Por el lado positivo, las redes sociales pueden ayudar a mejorar el acceso a la atención; reducir el estigma asociado con la búsqueda de servicios de salud mental; y ofrecer opciones de tratamiento. En el lado negativo, la investigación indica que el uso excesivo de las redes sociales y otras tecnologías digitales contribuye a los desafíos de salud mental.

Entonces, ¿cómo puede algo que causa problemas ser parte de la solución para resolver esos problemas? Es una pregunta interesante que llevó a la propia exploración del problema de Beacon Health Options a través de nuestro nuevo informe técnico, "Tecnología digital: ¿amiga o enemiga de la salud mental?, que analiza el impacto del uso de la tecnología digital por generación y los trastornos de salud mental.

La asociación entre el uso de las redes sociales y el bienestar mental es compleja. Sin embargo, a medida que las redes sociales se vuelven más comunes, no podemos ignorar su lado práctico para abordar las condiciones de salud mental.

Uso y edad de las redes sociales

El uso de las redes sociales llegó para quedarse. Hoy, El 72 por ciento de los estadounidenses usa las redes sociales, en comparación con el 5 por ciento en 2005. Aunque los más jóvenes son los mayores consumidores del uso de las redes sociales, los adultos mayores son el grupo de más rápido crecimiento.

Curiosamente, el uso de las redes sociales tiene efectos tanto negativos como positivos en los jóvenes y los adultos mayores. Por ejemplo, resulta en comportamiento compulsivo, aislamiento y ansiedad entre los jóvenes, al mismo tiempo que mejora sus habilidades de comunicación y desarrolla nuevos intereses. En los adultos mayores, el uso de las redes sociales puede provocar distracciones y un funcionamiento deficiente de la memoria, al tiempo que aumenta la actividad cerebral.

Los beneficios del uso de las redes sociales superan a los negativos

En un estudio de las personas con enfermedades mentales, los participantes reconocieron los elementos negativos del uso de las redes sociales (ciberacoso, estigma, discriminación, etc.), pero informaron que los beneficios superan a los negativos. Generalmente, plataformas como YouTube y Twitter ayudan a las personas a sentirse menos aisladas y a defenderse a sí mismas, ya que pueden compartir experiencias e intercambiar estrategias de afrontamiento.

La asociación entre el uso de las redes sociales y el bienestar mental es compleja. Sin embargo, a medida que las redes sociales se vuelven más comunes, no podemos ignorar su lado práctico para abordar las condiciones de salud mental.

Tecnología digital: ampliar el acceso para el tratamiento de la salud mental

La tecnología digital está cambiando el tratamiento de la salud mental, con implicaciones para la práctica clínica, los servicios y el acceso a esos servicios. Para las personas, promueve la atención centrada en la persona al brindar opciones: más opciones de tratamiento, conveniencia y opciones de entrega alternativas. Para los médicos, la tecnología digital proporciona nuevos modos de evaluación y permite que la capacitación clínica se lleve a cabo a una escala más amplia.

Los ejemplos de tratamiento digital incluyen sesiones de asesoramiento semanales cara a cara por teléfono o video en línea; sesiones más breves y frecuentes a través de sitios web o aplicaciones; módulos flexibles que permiten a las personas elegir los componentes del servicio; y más. También cuenta con herramientas de autocontrol; juegos y concursos interactivos; y comentarios en video.

A medida que comprendamos mejor cómo las diferentes generaciones usan las redes sociales, especialmente en lo que se refiere a comprender y tratar las afecciones de salud mental, podemos aplicar su uso a poblaciones discretas. Por ejemplo, los empleadores pueden aprovechar la creciente comodidad con la tecnología de salud del consumidor para aumentar la utilización de su Programa de Asistencia al Empleado. Los campus universitarios pueden satisfacer mejor la creciente demanda de servicios de salud mental para estudiantes al ofrecer opciones a pedido y en tiempo real para una población que trabaja y juega la mayoría de las horas del día.

Pensamientos de despedida

Sin embargo, ¿todo esto es efectivo? Las opciones de conveniencia y tratamiento solo son valiosas si la vida de las personas mejora. Si bien es necesario realizar más investigaciones, existe suficiente evidencia para respaldar el uso de la tecnología digital para brindar tratamiento de salud mental, especialmente cuando cuenta con el apoyo de médicos o entrenadores. 

La tecnología digital y su relación con la salud mental no es una propuesta de todo o nada. Lo que puede parecer una contradicción, usar la tecnología para resolver los problemas que puede ayudar a crear, es de hecho una oportunidad. Lo que debemos recordar es la importancia de la atención centrada en la persona. Lo que puede funcionar para una persona puede no funcionar tan bien para otra y qué enfoque adoptar (en línea, en persona o una combinación de los dos) depende de la persona y de su médico.


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